En esta nota

  1. Aclimatación
  2. Recomendaciones Generales
  3. Enfermedades agudas relacionadas con la altura
  4. Mal Agudo de Montaña
  5. Edema Cerebral de Altura.
  6. Edema Pulmonar de Altura
  7. Trastornos del sueño en la altura
  8. Injurias por Frio: Hipotermia
  9. Lesiones por Congelacion
  10. Comentarios Finales
  11. Mal Agudo de Montaña (MAM) ~ Score de "Lake Louise" (International Hypoxia Symposium. 1991 ~ Chateau Lake Louise, Canada)

ACLIMATACIÓN:

La aclimatación es el proceso fisiológico a través del cual el organismo tiende a compensar la disminución de los niveles de oxígeno (hipoxia) que provoca la exposición a la altura.
De la evolución normal de este proceso va a depender que usted pueda disfrutar de su experiencia en Aconcagua o que ésta se vuelva desagradable y peligrosa para su salud y su vida.
No existen reglas generales que puedan aplicarse para lograr una aclimatación exitosa, ya que cada individuo responde en forma diferente en la altura y este fenómeno parece estar codificado genéticamente.
Sí se conocen factores condicionantes que pueden influir sobre la aclimatación. Dos de los más importantes son la velocidad de exposición a alturas superiores a los 3000 m y el tiempo de permanencia a alturas intermedias antes de iniciar el ascenso hacia los campamentos base. Tener en cuenta estas dos conductas resulta fundamental, sobre todo para aquellas personas que provienen de localidades ubicadas a nivel del mar.
La mayoría de los visitantes tienden a instalarse en los campamentos base 48 a 72 horas después de haber llegado al Parque Aconcagua, estableciendo un desnivel entre la Ciudad de Mendoza y Plaza de Mulas de más de 1100 m por día, y esto dista mucho de ser fisiológicamente tolerable para la gran mayoría de los montañeros.
La regulación de la velocidad de exposición a la altura no debe ser establecida en función de la aparición de síntomas de mal agudo de montaña, sino que se debe buscar un ritmo de ascenso tal que evite la aparición de los mismos.
Las recomendaciones generales que podemos darle para lograr una adecuada aclimatación teniendo en cuenta las características orográficas del Parque Aconcagua son las siguientes.

- Permanezca por lo menos 2 noches en la localidad de Puente del Inca o Laguna de los Horcones antes de ingresar al Parque.

- Realice durante esos dos días paseos por la zona y ascensos breves a los cerros vecinos a Puente del Inca.

- Duerma sólo de noche manteniendo durante el día una actividad leve a moderada.

- Ingrese al Parque Aconcagua sólo si ha estado libre de síntomas tales como dolor de cabeza, pérdida del apetito, nauseas o vómitos, trastornos del sueño, inestabilidad en la marcha o mareos durante las últimas 24 horas.

- Pase su tercer noche en Confluencia aprovechando el día siguiente a su llegada a dicho campamento para recorrer la zona y visitar el mirador de la imponente Pared Sur del Aconcagua y Plaza Francia, retornando luego a Confluencia para dormir.

- Duerma la cuarta noche en Confluencia y comience el ascenso hacia Plaza de Mulas al día siguiente siempre y cuando haya estado libre de los síntomas mencionados previamente.

- Tenga en cuenta que por las características orográficas del terreno no existen campamentos intermedios instalados entre Confluencia y Plaza de Mulas, sin embargo si experimenta síntomas o debilidad durante el trayecto es prudente pasar la noche en la zona de Refugio Ibáñez antes de encarar la llamada Cuesta Brava y si considera que su situación es preocupante no dude en regresar a Confluencia acompañado por alguna persona de su expedición que se encuentre sin síntomas.

- Si todo ha transcurrido normalmente es probable que usted se disponga a pasar su quinta o sexta noche instalado en Plaza de Mulas y no haya experimentado síntomas más allá de una leve cefalea que calmó con antiinflamatorios comunes o algunas dificultades para dormir que no han perjudicado su rendimiento físico.

- Es probable que a pesar de todas estas medidas de prevención, durante su primer noche en Plaza de Mulas experimente síntomas molestos y se despierte con dolor de cabeza, estos síntomas suelen desaparecer durante las primeras horas de la mañana o con la administración de antiinflamatorios comunes (ibuprofeno, aspirina o paracetamol), si así no fuera no dude en consultar al servicio médico.

- Es recomendable que el primer día en Plaza de Mulas desarrolle una actividad liviana realizando caminatas por la zona, no es recomendable permanecer en reposo absoluto ni dormir durante el día.

- Luego de haber dormido dos noches en Plaza de Mulas, si se encuentra libre de síntomas y pudo descansar adecuadamente, puede iniciar ascensos transitorios a los campamentos de altura o a los cerros vecinos volviendo a dormir al campamento base.

- Luego de dormir cuatro o cinco noches en Plaza de Mulas, si su estado físico es adecuado puede iniciar el ascenso definitivo hacia los campamentos de altura. Aquí las alternativas son múltiples y dependerá de su programa de ascenso particular.

- Es recomendable permanecer dos o tres noches entre Plaza Canadá y Nido de Cóndores y sólo emprender el ascenso hacia el Refugio Berlín si se encuentra sin síntomas.

- No dude en descender al último campamento donde haya dormido sin molestias por última vez si los síntomas que presenta no desaparecen en 48 horas o si los mismos progresan en gravedad.

- Recuerde que debe permanecer el menor tiempo posible por encima de los 5500 m, por lo tanto, programe su estadía en Campamento Berlín sólo para pasar la noche anterior al día de cumbre.

- La cumbre del Aconcagua es un desafío extenuante que requiere que todos sus recursos físicos y psíquicos se encuentren intactos, por lo tanto no intente hacer cumbre si se encuentra disminuido físicamente, si presenta síntomas que puedan alterar su desempeño o si se siente poco motivado.

Recomendaciones Generales:

- El aumento de la cantidad de aire que entra y sale de los pulmones en la unidad de tiempo (hiperventilación) y el aumento del volumen de orina que se emite por día, son dos mecanismos fisiológicos fundamentales del proceso de aclimatación, estos factores sumados al aumento de la transpiración que genera la actividad física provocan que nuestro cuerpo pierda una importante cantidad de agua diariamente durante nuestra permanencia en la montaña. Por esto es fundamental que usted mantenga un adecuado aporte de líquidos durante su estadía en la altura bebiendo de 3 a 5 litros por día.

- El consumo inadecuado de líquidos puede llevar a la deshidratación y ésta, a su vez, puede favorecer la aparición de enfermedades relacionadas con la altura, predisponer a la hipotermia y favorecer la instalación de lesiones por congelación.

- Por lo antes descripto, mantener una adecuada hidratación es fundamental, pero es falso que el abundante aporte de líquidos acelere o favorezca el proceso de aclimatación, que depende de mecanismos más complejos. Tenga en cuenta que no debe asumir como agente causal de las enfermedades relacionadas con la altura la falta de aporte de líquidos. El principal factor relacionado con la aparición de síntomas de mal agudo de montaña (MAM) es la velocidad de exposición a la altura, y la deshidratación deberá asumirse como un factor predisponente pero nunca causal. No considerar seriamente estos principios puede llevarlo a la idea errónea de que es posible revertir los síntomas de MAM con un aporte abundante de líquidos, y esto es absolutamente falso, si tiene síntomas originados por defectos en la aclimatación puede ser necesario que adecue el aporte de fluidos, pero es fundamental que descienda a una altura menor sin dilaciones.



Enfermedades agudas relacionadas con la altura:

La falla en los mecanismos de aclimatación y cierta susceptibilidad personal originan la aparición de las enfermedades agudas relacionadas con la altura. Las mismas pueden ser divididas en dos grupos de acuerdo los mecanismos que las provocan, por un lado se ubican el Mal Agudo de Montaña y el Edema Cerebral de Altura, consideradas hoy la misma enfermedad en distintos estadios evolutivos, y por otro el Edema Pulmonar de Altura. Ninguna forma grave de estas enfermedades se instala bruscamente, toda persona afectada por una forma fatal de cualquiera de estas alteraciones presentaba síntomas preocupantes 48 horas antes de llegar a una forma clínica peligrosa para su vida. Por esta razón podemos decir que cada vez que una persona fallece como producto de una de estas enfermedades existe, sin dudas, un responsable; y muchas veces ese responsable es la misma víctima.
No subestime los síntomas de estas enfermedades y no dude en consultar el servicio médico por los mismos. Recuerde siempre que el principal tratamiento de estas patologías es el descenso a una altura menor y que este no puede ser reemplazado en su eficacia por ningún medicamento.
Tenga en cuenta que algunos medicamentos como la dexametasona (Decadronâ), si bien pueden ser fundamentales para el manejo transitorio de las formas graves, puede ocultar los síntomas y enmascarar la severidad del cuadro clínico. No tome medicamentos por su cuenta sin supervisión médica, muchos de ellos pueden favorecer la deshidratación (Diamoxâ), tener contraindicaciones específicas o presentar efectos adversos potencialmente peligrosos que deben ser controlados por un profesional de la salud.
Ni el grado de entrenamiento, ni la estructura corporal, ni el sexo han demostrado actuar como factores predisponentes o protectores de las enfermedades relacionadas con la altura.


MAL AGUDO DE MONTAÑA:

Como ya mencionamos, la falla en los mecanismos de aclimatación pueden originar síntomas tales como dolor de cabeza, pérdida del apetito, nauseas o vómitos; trastornos del sueño, debilidad, sensación de cabeza vacía y mareos; y signos tales como alteraciones del equilibrio y edemas en manos, pies y rostro. Los síntomas descriptos pueden aparecer entre las 6 y 48 horas siguientes a la exposición a alturas superiores a los 2500 m, pero son más frecuentes a alturas superiores a los 3500 m. Suelen instalarse en forma progresiva y prácticamente nunca aparecen en forma súbita.
Las formas leves (ver Score de Lake Louise) suelen evolucionar favorablemente en 24 a 48 horas, sus síntomas no limitan la realización de las tareas habituales y generalmente desaparecen con la administración de antiinflamatorios comunes como el ibuprofeno, la aspirina o el paracetamol. Las formas moderadas (ver Score de Lake Louise) limitan la realización de las actividades habituales y requieren: descenso y muchas veces la administración de medicación específica para revertir el cuadro; en general una vez resueltos los síntomas, el andinista puede reiniciar el ascenso con precaución y acompañado. Las formas clínicas graves (ver Score de Lake Louise) imposibilitan al individuo para desempeñarse en forma autónoma y requieren: descenso y evacuación urgentes; y es imperioso que el afectado postergue su intento de cumbre para otra oportunidad.
De acuerdo a estudios epidemiológicos realizados en el Parque Aconcagua las personas con antecedentes de haber sufrido enfermedades relacionadas con la altura en exposiciones previas (susceptibles), aquellos con menos experiencia en deportes de montaña, los residentes en localidades cercanas al nivel del mar y aquellos que no han estado expuestos a alturas superiores a los 3000 m en los últimos cuatro meses tienen un riesgo mayor de sufrir síntomas de MAM durante su permanencia en dicho parque.
Al final de este instructivo podrá encontrar un Score desarrollado específicamente para la evaluación, clasificación y control evolutivo de los síntomas del Mal Agudo de Montaña, el mismo es conocido internacionalmente como Score de Lake Louise y le recomendamos que se familiarice con su uso, ya que puede serle de gran utilidad para su propio control, para la evaluación de algún compañero de expedición o para comunicar de una forma clara y con un criterio unificado la situación de alguna persona afectada por MAM en caso de solicitar ayuda al equipo médico o al personal de Guardaparques.


EDEMA CEREBRAL DE ALTURA:

El Edema Cerebral de Altura es considerado hoy como una forma evolutiva grave del Mal Agudo de Montaña, la diferencia fundamental con el MAM la marcan la presencia de los siguientes síntomas neurológicos:

- Alteraciones del estado de conciencia, que van de la tendencia a mantener una escasa o inadecuada conexión con el medio (obnubilación) o la presencia de respuesta sólo a estímulos sensoriales importantes o repetidos (estupor), a la ausencia absoluta de respuesta a estímulos externos (coma).

- Aparición de síntomas psiquiátricos como alucinaciones y delirios.

- Alteración del equilibrio y la coordinación de los movimientos (ataxia).

 

La presencia de cualquiera de estos síntomas en forma aislada o en conjunto implica necesariamente la evacuación urgente de la persona afectada. El Edema Cerebral es una enfermedad con una alta tasa de mortalidad si la persona no es trasladada en forma urgente a una altura menor o no es tratada a la brevedad con drogas (dexametasona), oxígeno o cámara hiperbárica, que permitan una mejoría transitoria mientras se apronta el traslado o se aguardan condiciones meteorológicas adecuadas para el rescate.
Los afectados por Edema Cerebral de Altura por lo general tienen historia de haber sufrido síntomas de MAM antes de la aparición del edema, que han sido subestimados por el propio paciente y/o sus compañeros de expedición, provocando la inexorable instalación de esta peligrosa enfermedad.
No es bueno obsesionarse con el tema, pero es prudente permanecer atento ante la aparición de los primeros síntomas de MAM para evitar la instalación de este cuadro de difícil tratamiento en zonas remotas y con un alto índice de mortalidad.

EDEMA PULMONAR DE ALTURA:

El Edema Pulmonar de Altura (EPA) es considerado una entidad aparte del MAM que aparece por mecanismos diferentes a los observados en esta última patología. Esta enfermedad es la principal responsable de las muertes de origen no traumático en las montañas y tres de cada cien andinistas la sufren tras exposiciones a alturas superiores a los 4000 m.
Existe una clara predisposición personal al EPA y aquellas personas con historia de haber padecido esta enfermedad en exposiciones previas a la altura, tienen un riesgo mayor de volver a tenerlo en comparación con aquellos que carecen de dicho antecedente.
El síntoma inicial de esta grave alteración suele ser tos seca, muchas veces atribuida a irritación de las vías respiratorias originada por la escasa humedad ambiental o por un cuadro infeccioso banal. Con el pasar de las horas la tos se vuelve persistente y muy molesta, y el afectado comienza a verse limitado en su capacidad física para desarrollar tareas habituales, se siente cansado y comienza agitarse aún ante la realización de esfuerzos leves. Este es el momento propicio para tomar una conducta que evite la aparición de males mayores, ya que de aquí en más la evolución sintomática, si bien hace que el cuadro clínico sea mucho más evidente, expresa, por otro lado, un grado mayor de compromiso y un importante crecimiento del riesgo de muerte.
Pocas horas después de la situación descripta, sobre todo si las mismas transcurren durante la noche, se observa una rápida progresión de los síntomas; la tos se vuelve francamente productiva, la respiración se vuelve trabajosa y rápida, pueden escucharse burbujeos con los movimientos respiratorios, el afectado puede presentar expectoración de color rosa o asalmonado, su rostro y extremidades toman un color azulado (cianosis), y puede alterarse su nivel de conexión con el medio. La presencia de estos signos hablan de un cuadro grave y potencialmente mortal a corto plazo, y debe evitarse por todos los medios llegar a una situación de estas características. Si se encuentra ante una persona que presenta estos síntomas tenga en cuenta que, de no recibir tratamiento médico urgente con drogas como la nifedipina (Adalat®), oxígeno o cámara hiperbárica, o ser evacuada a la brevedad, las posibilidades de que el afectado muera son prácticamente del 100%.


TRASTORNOS DEL SUEÑO EN LA ALTURA:

Las alteraciones del sueño son una de las preocupaciones más importantes referidas por los montañeros que se exponen a la altura.
El insomnio, la falta de un sueño reparador, el despertar sobresaltado varias veces durante la noche, la presencia de sueños llamados caleidoscópicos o repetitivos sin un contenido concreto que pueda ser relatado pero que provocan mucha inquietud y preocupación impidiendo el descanso, son algunos de los relatos que manifiestan los montañeros cuando se levantan perturbados por la mañana.
Estas alteraciones pueden ser secundarias a MAM o bien estar originadas por la presencia de alteraciones del ritmo respiratorio que suelen presentarse en la altura en forma aislada y que reciben el nombre de respiración periódica. Los trastornos del sueño suelen mejorar o desaparecer con la aclimatación.
Lo que es importante destacar es que las alteraciones del sueño en la altura no deben ser tratadas con drogas sedantes, ya que la mayoría de ellas son depresoras del sistema nervioso central y por ende del centro encargado de manejar la respiración. La depresión de dicho centro puede reducir la amplitud y la frecuencia de las respiraciones alterando los mecanismos que el organismo pone en juego para aclimatarse a la altura. De esta forma las drogas sedantes de la familia de las benzodiazepinas (Valium, Alplax, Lexotanil, etc) pueden predisponer a la aparición del MAM y otras enfermedades relacionadas con la altura. Por lo descripto se debe evitar el consumo de dichos medicamentos y consultar al servicio médico si el trastorno resulta muy molesto, ya que puede ser manejado con otro tipo de medicamentos que requieren ser administrados y controlados por un profesional de la salud.

 

INJURIAS POR FRÍO:
HIPOTERMIA:

La hipotermia es un cuadro clínico caracterizado por la presencia de una temperatura central menor a los 35°C. Llamamos temperatura central a aquella a la cual se encuentran los órganos internos de nuestro cuerpo y sólo puede medirse a través del registro de la temperatura rectal, auricular o venosa central, en estos dos últimos casos se requiere el uso de termómetros especiales difíciles de disponer en medios agrestes.
Los factores predisponentes más importantes son la deshidratación, la hipoxia, la presencia de MAM, ECA o EPA, la mala alimentación, el agotamiento, la mala condición física y obviamente el uso de equipo e indumentaria inadecuados.
La presencia de calofríos, apatía y desorientación suelen ser los síntomas iniciales de la hipotermia leve y ante éstos se debe actuar activamente para evitar la progresión del cuadro clínico hacia formas más graves.
El viento y la humedad son elementos que pueden agravar y perpetuar la hipotermia, cuando usted sospeche la presencia de este cuadro verifique si el afectado tiene la ropa húmeda, en cuyo caso deberá proceder al recambio de la misma, coloque al individuo al abrigo del viento y abríguelo con el equipo de que disponga. La administración de bebidas calientes puede ayudar a revertir los casos de hipotermia leve, siempre y cuando el paciente se encuentre lúcido y colaborador. Las formas moderadas y graves de hipotermia requieren un tratamiento más complejo y los afectados deben ser evaluados por un médico y eventualmente evacuados para su atención en centros de mayor complejidad.
El consumo de alcohol puede incrementar el riesgo de hipotermia y su uso está contraindicado en aquellas personas afectadas por este trastorno. Esto se debe a que el alcohol es un poderoso vasodilatador periférico y a través de este efecto favorece la pérdida de calor acelerando el enfriamiento corporal.

LESIONES POR CONGELACIÓN:

Estos tipos de injurias por frío se producen generalmente a temperaturas de 0°C o menores. Dentro de este grupo se incluyen dos tipos distintos de lesiones, aquellas que se producen como fruto de la congelación de agua o líquidos sobre la superficie cutánea y las que se originan por congelación de la piel y los tejidos subyacentes. Llamaremos arbitrariamente congelamiento superficial y congelamiento profundo a cada uno de ellos respectivamente.
En el congelamiento superficial la zona afectada puede presentarse rojiza e hinchada. A pesar de tratarse de lesiones dolorosas raramente provocan daño definitivo una vez producido el recalentamiento. Repetidas lesiones por congelamiento superficial pueden secar la piel y producir ruptura de la misma tornándola extremamente sensible. Cuando este fenómeno se produce es difícil diferenciar una lesión superficial de una profunda. Toda lesión por congelamiento superficial debe ser tenida muy en cuenta ya que puede ser el primer signo de una inminente lesión congelante profunda.
Las lesiones por congelamiento profundo se caracterizan por presentar entumecimiento de la zona afectada y un color característico de aspecto ceroso, que oscila entre el gris y el blanco. El área lesionada se encuentra fría al tacto y puede palparse distinta o leñosa. Después del descongelarse la zona injuriada, puede aparecer hinchazón de la misma con el consiguiente agravamiento de la lesión. En el congelamiento profundo la formación de cristales de hielo interrumpe la circulación sanguínea hacia la zona afectada, esto produce daño generalmente irreparable de tejidos, requiriendo muchas veces la amputación.

Si usted sospecha que se encuentra ante una lesión por congelación adopte las siguientes medidas:

- Evite nuevas exposiciones al frío.
- Retire la ropa húmeda y ajustada de la zona.
- Recaliente la zona a través del contacto piel con piel entre la zona afectada y otra libre de lesión, o con la piel de otra persona.
- Traslade urgentemente al afectado para su atención en los puestos de socorro médico, si la zona congelada corresponde a los pies trate de evacuarlo en camilla.
- No permita que la lesión vuelva a congelarse durante la evacuación o el traslado.
- No recaliente lesiones por congelación que puedan volver a congelarse en el traslado.
- No recaliente ni descongele las lesiones de los pies si el afectado deberá trasladarse caminando hasta el puesto de socorro.
- Nunca recaliente una lesión por congelación sobre la llama directa.

COMENTARIOS FINALES:

Los conceptos vertidos en estos párrafos no pretenden alarmarlo ni provocar una actitud demasiado obsesiva de su parte que altere su ánimo y no le permita disfrutar de su estadía en el Parque Aconcagua.
Nuestro objetivo es justamente el contrario, apreciamos las montañas tanto como usted, hemos pasado momentos inolvidables en ellas y queremos que su estadía en el Aconcagua sea saludable, segura y placentera dentro del marco lógico que impone El Centinela de Piedra.
Creemos que gran parte de los problemas que suceden en la montaña se resuelven antes de llegar a ella informando, y eso es lo que pretendemos hacer con este instructivo.
Tenga en cuenta que cuando ingrese al Parque Provincial Aconcagua comenzará un desafío, pero su adversario no será la montaña, ni sus compañeros de expedición, ni quienes con anterioridad a usted intentaron la cumbre, el único adversario a vencer es usted mismo. Sea prudente, no se deje fuera de competencia, no menosprecie la información que le brindamos, la misma puede evitarle malos ratos y servirle de gran ayuda para saber cómo actuar frente otras personas que se encuentren en problemas.
Le deseamos mucha suerte en su expedición y esperamos que pueda fabricar hermosos recuerdos en estas tierras.

Dr. Carlos Pesce.
Sociedad Argentina de Medicina de Montaña.

MAL AGUDO DE MONTAÑA (M.A.M.)
SCORE DE "LAKE LOUISE"
(INTERNATIONAL HYPOXIA SYMPOSIUM. 1991.
CHATEAU LAKE LOUISE, CANADA).

SINTOMAS

PUNTAJE
CUESTIONARIO DE AUTOEVALUACION PARA M.A.M.
CEFALEA

0 Ausente
1 Leve
2 Moderada
3 Severa

SINTOMAS GASTROINTESTINALES 0 Buen apetito
1 Poco apetito o nauseas
2 Nauseas moderadas o vomitos
3 Nauseas o vomitos severos o Incapacitantes
FATIGA Y/O DEBILIDAD

0 Ausencia de cansancio
1 Fatiga o debilidad leve
2 Fatiga o debilidad moderada
3 Fatiga o debilidad severa o incapacitante

VERTIGO / MAREOS

0 Ausentes
1 Vertigo leve
2 Vertigo moderado
3 Vertigo severo incapacitante

ALTERACIONES DEL SUEÑO 0 Duerme como habitualmente
1 No duerme como habitualmente
2 Se despierta muchas veces, Sueño nocturno    escaso
3 No puede dormir
PUNTAJE OBTENIDO =

SINTOMAS

PUNTAJE
DETERMINANTES CLINICOS DE M.A.M.
ALTERACIONES MENTALES

0 Ausentes
1 Letargo / sopor
2 Desorientado / confuso
3 Estupor / semiconciencia
4 Coma

ATAXIA(CAMINAR SOBRE UNA LINEA HACIENDO COINCIDIR TACO CON PUNTA) 0 Marcha normal
1 Marcha tambaleante
2 Pisadas fuera de la linea
3 Caidas al suelo
4 Incapacidad para pararse
EDEMAS PERIFERICOS

0 Ausentes
1 En una localizacion
2 Dos o más localizaciones

PUNTAJE OBTENIDO =


PUNTAJE TOTAL =

 

NOTA: CON LA SUMA DE LOS PUNTOS DE LA AUTOEVALUACION Y DE LOS DATOS CLINICOS, SE OBTIENE UN PUNTAJE TOTAL CON EL QUE SE PUEDE CLASIFICAR EL MAM EN LEVE, MODERADO Y GRAVE.

- M.A.M. LEVE: DE 1 A 3 PUNTOS.

- M.A.M. MODERADO: DE 4 A 6 PUNTOS.

- M.A.M. GRAVE: 7 PUNTOS O MÁS.

Copyright©
Autor: Dr. José Carlos Pesce

Aceptado por la Comisión de Prensa y Difusión de la Sociedad Argentina de Medicina de Montaña

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