AUTOR: Seoane
Leandro
Las muertes
de varios andinistas
en el Aconcagua
y en otras montañas
de nuestro país
no nos son ajenas y poco
se sabe de las medidas
de seguridad y la preparación
que deben tener los
deportistas para
poder practicar andinismo.
Por esto, los médicos Leandro
Seoane, especialista
en Emergentología
y Terapia Intensiva del
Hospital Universitario
Austral y Rolando
Nervi, especialista
en Emergentología
y Medicina Generalista
de Río Gallegos
(Santa Cruz), decidieron
emprender una travesía
a la cima del volcán
salteño LLullaillaco
(6.739 metros), uno de
los volcanes más
alto del mundo para investigar
sobre el tema.

Poco se sabe respecto
del rendimiento físico
en alta montaña
ya que a partir de los
5000 metros de altura,
la hipoxia (déficit
de oxígeno en
la sangre) juega un rol
perjudicial sobre el
intercambio gaseoso pulmonar
(1,2). Esto lleva a un
desgaste acelerado con
disminución de
la capacidad física,
pérdida de peso
y masa muscular con la
posibilidad de padecer
Mal Agudo de Montaña
(MAM) con subsiguiente
edema cerebral o edema
pulmonar (3,4).
El MAM, la enfermedad
más temida en
el montañismo
de altura se definió,
por el consenso de Lake
Louis (5), por la presencia
de dolor de cabeza en
una persona no aclimatada
que llega a una altitud
mayor a 2500m más
la presencia de uno o
mas de los siguientes:
síntomas gastrointestinales
(falta de apetito, nauseas,
vómitos), insomnio,
mareos, laxitud o fatiga.(5)
Ocurre generalmente entre
las 6 y 10 horas de haber
ascendido. El edema cerebral
por la altura, definido
por alteración
de la marcha y/o trastorno
de la conciencia representa
el estadío final
del MAM. La enfermedad
puede progresar en horas
o días a la muerte.
Por ello es muy importante
en aquellas ascensiones
de más de 5000
m, tener presente todos
los datos clínicos
y chequeos correctamente
valorados por médicos
deportólogos para
evitar estos finales
catastróficos.
El score de Lake Louis,
consensuado en el año
1993 en Canadá,
evalúa de forma
precisa el grado de enfermedad
del MAM. Valora parámetros
gastrointestinales, cefalea,
marcha, fatiga, sueño,
trastornos mentales,
ataxia y edemas periféricos.
Con la suma de los puntos
se obtiene un valor final:
- M.A.M. LEVE: de 1
a 3 puntos.
- M.A.M. MODERADO: de
4 a 6 puntos.
- M.A.M. GRAVE: 7 puntos
o más.
Score de MAM de Lake
Louis
SINTOMAS |
PUNTAJE |
CUESTIONARIO
DE AUTOEVALUACION
PARA M.A.M. |
| CEFALEA |
0
Ausente
1 Leve
2 Moderada
3 Severa |
| SINTOMAS
GASTROINTESTINALES |
0
Buen apetito
1 Poco apetito o nauseas
2 Nauseas moderadas o vomitos
3 Nauseas o vomitos severos o Incapacitantes |
| FATIGA
Y/O DEBILIDAD |
0
Ausencia de cansancio
1 Fatiga o debilidad leve
2 Fatiga o debilidad moderada
3 Fatiga o debilidad severa o incapacitante |
| VERTIGO
/ MAREOS |
0
Ausentes
1 Vertigo leve
2 Vertigo moderado
3 Vertigo severo incapacitante |
| ALTERACIONES
DEL SUEÑO |
0
Duerme como habitualmente
1 No duerme como habitualmente
2 Se despierta muchas veces, Sueño nocturno escaso
3 no puede dormir |
SINTOMAS |
PUNTAJE |
DETERMINANTES
CLINICOS DE M.A.M. |
| ALTERACIONES
MENTALES |
0
Ausentes1 Letargo
/ sopor
2 Desorientado / confuso
3 Estupor / semiconciencia
4 Coma |
ATAXIA
(CAMINAR SOBRE UNA LINEA HACIENDO COINCIDIR TACO
CON PUNTA) |
0
Marcha normal
1 Marcha tambaleante
2 Pisadas fuera de la linea
3 Caidas al suelo
4 Incapacidad para pararse |
| EDEMAS
PERIFERICOS |
0
Ausentes
1 En una localizacion
2 Dos o más localizaciones |

En febrero de 2009
se realizó una
expedición científica
médica al volcán
Incaico más
alto del mundo. En
el estudio, con más
de un año de
preparación,
se valoró múltiples
parámetros clínicos,
tablas visuales, score
de MAM y Acido Láctico
(AL) en forma conjunta
a estas alturas andinas.
Para este propósito
seleccionamos escaladores
de alto rendimiento
deportivo con experiencia
en ascensiones en altas
cumbres (mayores a
5000 m).
Se trató de
evaluar diferentes
predictores de mal
pronóstico clínico
a los escaladores que
intentaran subir a
más de 5000m.
El score de MAM de
Lake Louis resultó ser
de fácil valoración
(no se mide signos
clínicos como
la Tensión arterial
ni la Frecuencia Cardiaca).
A los 5000m cuando
es mayor o igual a
4 (MAM moderado) predice,
con alta sensibilidad,
una mala evolución
a los escaladores para
las ascensiones superiores
a dicha altura, con
empeoramiento del rendimiento
físico e imposibilidad
de seguir ascendiendo.
También se
valoró en los
escaladores la Saturación
de Oxígeno periférico
(SaO2) a través
de un medidor electrónico
en el dedo de la mano,
de forma no invasiva
y de fácil medición.
Este valor representa
el porcentaje de oxígeno
que tiene la hemoglobina
denuestros glóbulos
rojos. Tiene una variabilidad
que depende de la altura
(a mayor altura menor
oxígeno en el
ambiente y por lo tanto
menor SaO2 ) y de nuestro
estado pulmonar respiratorio.
Si hay edema pulmonar
el oxígeno entrará menos
a nuestra sangre y
por lo tanto menor
SaO2. Una valoración
aproximada de la Saturación
de Oxígeno según
la altura, en personas
normales, sería
la siguiente:
ALTURA
(m) |
SaO2
(%) |
0 |
98 |
2500 |
93 |
3300 |
87 |
5000 |
84 |
6000 |
72 |
6600 |
66 |
7300 |
60 |
Una forma más
compleja de valoración
del MAM y sus formas
incipientes de edema
pulmonar (agua en los
pulmones) fue la evaluación
de la diferencia de
(SaO2) y de la diferencia
de Frecuencia Cardíaca
(FC) con el “test
de caminata” a
los 5000m (12,13).
Consistió en
medir, a los 5000 m,
determinaciones de
SaO2 y FC en reposo
y luego de una caminata
en lo llano a los 6
minutos. La diferencia
entre los dos parámetros
basales y a los 6 minutos
los llamamos Delta
SaO2y Delta FC. Si
la SaO2 cae más
de 10 puntos y la FC
sube más de
20 latidos respecto
a los valores de reposo,
predicen una mala evolución
clínica a los
escaladores que continuaran
ascendiendo, con empeoramiento
de su rendimiento físico
e imposibilidad de
continuar su ascención.
Se vio que los valores
basales o de reposo
de SaO2 a los 5000m,
a pesar de un valor
normal, no predicen
el éxito del
escalador a mayores
alturas.
Hay que aclarar la
importancia de tener
presente en el momento
de planificar una ascensión
a más de 5000
m ya que en estas alturas
los síntomas
del MAM aparecen entre
el 30 y 68% del total
de los deportistas
(19). Un estudio reciente
en el Everest registró 14.138
escaladores entre el
año 1921 y 2006,
arrojando una mortalidad
del 1,3% (192) de los
cuales el 58,8% fue
por trauma asociado
a trastornos del sistema
nervioso como expresión
de MAM (20).
Se recomienda en ascensiones
de más de 2500
m, ascender por día
solo 400-600 m de la
altura de donde uno
haya dormido (19).
De esta forma se refuerza
el concepto de la necesidad
de aclimatar pausadamente
previo al ataque de
los campamentos de
altura y la cumbre,
cuanto mayor tiempo,
mejor rendimiento.
Esta aclimatación
es independiente del
estado físico
previo y de la edad
del escalador.
El Acido Láctico
(AL) se relaciona con
la capacidad de obtención
de energía,
tanto en procesos fisiológicos
(ejercicio), como en
procesos patológicos
(infecciones, traumatismos,
shock, etc) (6,7,8).
La evaluación
del AL en sangre, tiene
hoydía un papel
muy importante como
herramienta de diagnóstico
y pronóstico
del rendimiento deportivo.
En el presente trabajo
de investigación
también se valoró el
AL. A los 5000 m un
resultado de Acido
Láctico ≥ 2
mmol/l determinó también
una mala evolución
clínica de los
escaladores a mayores
alturas, debiendo ser
descendidos por progresión
del MAM
CONCLUSIÓN
La medición
de diferentes parámetros
clínicos y de
laboratorio a escaladores
de alto rendimiento
en los campamentos
bases podrían
predecir una mal rendimiento
físico a mayores
alturas y aparición
o acentuación
del MAM debiendo ser
interrumpida la ascensión.
A los 5000m un AL ≥ 2
mmol/l, un Delta en
SaO2 > 10 en el
test de caminata y
un score de MAM de
Lake Louis≥4 predicen
de forma significativa
una mala evolución
clínica deportivapara
ascensiones superiores.
Los valores de reposo
de FC, FR y SaO2 no
arrojaron datos significativos
para predecir mala
evolución o
MAM.
Dr Seoane Leandro
lseoane@yahoo.comlseoane@cas.austral.edu.ar
BIBLIOGRAFÍA:
1. Cerretelli P. Limiting
factors to oxygen transport
on Mount Everest. J
Appl Physiol 1976;40:658-67.
2. West JB, Boyer
SJ, Graber DJ, et al.
Maximal exercise at
extreme altitudes on
Mount Everest. J Appl
Physiol 1983;55:688-98.
3. Honigman B, Theis
MK, Koziol-McLain J,
et al. Acute mountain
sickness in a general
tourist population
at moderate altitudes.
Ann Intern Med 1993;118:587-92.
[Erratum, Ann Intern
Med 1994;120:698.]
4. Dean AG, Yip R,
Hoffmann RE. High incidence
of mild acute mountain
sickness in conference
attendees at 10,000
foot altitude. J WildernessMed
1990;1:86-92.
5. Roach RC, Bartch
P, Hackett PH, Oelz
O. Lake Louise acute
mountain sickness scoring
system. In: Sutton
JR, Coates G, Houston
CH, editors. Hypoxia
and molecular medicine.
Burlington, VT: Queen
City Press; 1993. p.
272–4.
6. Kelly KM. Does
increasing oxygen delivery
improve outcome? Yes.
Crit Care Med 1996
julio; 12(3):635-44
7. Kilbourn, RG y
col. Shock. 1997 abril;
7(4):235-46
8. Ensinger, H; Georgieff
M. Is Infection and
septic shock caused
by a global oxygen
deficiency? Anasthesiol
Intensive Notfallmed
Schmerzther. 1996 Apr,
31(3):132-42
9. MowerWR, Sachs
C, Nicklin EL, et al.
La oximetría
de pulso como quinto
signo vital pediátrico.
Pediatrics 1997; 99:
681-686
10.Pelli DG, Robson
JG, Wilkins AJ. The
design of a new letter
chart for measuring
contrast sensitivity.
Clin Vis Sci 1988;2:187-199.
11. Maija Mäntyjärvi
MD and
Tarja Laitinen MD.
Normal values for the
Pelli-Robson contrast
sensitivity test.
Journal of Cataract & Refractive
Surgery Volume 27,
Issue 2, February 2001,
Pages 261-266
12. Decker MJ, Hoekje
PL, Strohl KP. Ambulatory
monitoring of arterial
oxygen saturation.
Chest 1989;95:717–22.
13. Sciurba F, Criner
GJ, Lee SM, from NETT
Research Group, et
al. Six-minute walk
distance in chronic
obstructive pulmonary
disease. Reproducibility
and effect of walking
course layout and length.
Am J Respir Crit Care
Med 2003;167:1522–7.
14. Hackett PH, Roach
RC. High-altitude illness.N
Engl J Med 2001;345:107-14.
15. Hackett PH, Yarnell
PR, Hill R, Reynard
K, Heit J, McCormick
J. Highaltitude cerebral
edema evaluated with
magnetic resonance
imaging: clinical correlation
and pathophysiology.
JAMA 1998;280:1920-5.
16. WuT, Ding S, Liu
J, Jia J,Dai R, LiangB,
etal. Ataxia: anearly
indicator in high altitude
cerebral edema. High
Alt Med Biol 2006;7:275-80.
17. Maggiorini M,
Buhler B, Walter M,
Oelz O. Prevalence
of acute mountain sickness
in the Swiss Alps.
BMJ 1990;301:853-5.
18. Hultgren HN, Honigman
B, Theis K, Nicholas
D. High-altitude pulmonary
edema at a ski resort.
West J Med 1996;164:222-7.
19 Buddha Basnyat.
High altitude cerebral
and pulmonary edema.
Travel Medicine and
Infectious Disease
(2005) 3, 199–211
20. Paul G Firth,
Hui Zheng, Jeremy S
Windsor, et al. Mortality
on Mount Everest, 1921-2006:
descriptive study.
BMJ 2008;337:a2654
21. Hackett PH. Mountain
sickness: prevention,
recognition and treatment.
New York: Am Alpine
Club; 1980.
22. Michael P.W. Grocott,
M.B., B.S., Daniel
S. Martin et al. Arterial
Blood Gases and Oxygen
Content in Climbers
on Mount Everest. New
Englan Journal ofMedicine2009;360:140-9.
23. Cerretelli P,
Samaja M. Acid-base
balance at exercise
in normoxia and in
chronic hypoxia: revisiting
the “lactate
paradox.” Eur
J Appl Physiol 2003;90:431-
48.
|